Cada inicio de año es más que un cambio de calendario; es una oportunidad que Dios nos concede para evaluar, corregir y avanzar. El 2026 no debe ser un año de improvisación, sino un año de decisiones firmes y objetivos claros.
La Biblia nos recuerda:
“Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena”
Proverbios 29:18
Cuando no establecemos objetivos, terminamos ocupados, pero no necesariamente avanzando.
La fe necesita dirección
Tener fe no significa vivir sin planes. La fe auténtica camina acompañada de visión, orden y disciplina. Jesús sabía a dónde iba, y por eso nada logró desviarlo de su propósito.
Este es un buen momento para preguntarnos:
- ¿Hacia dónde estoy dirigiendo mi vida?
- ¿Qué áreas necesitan un cambio urgente?
- ¿Qué metas he dejado pendientes por temor o comodidad?
Dios honra a quienes deciden caminar con intención.
Objetivos que agradan a Dios
No todos los objetivos son materiales. Algunos de los más importantes comienzan en el corazón:
- Crecer espiritualmente y fortalecer nuestra relación con Dios
- Restaurar relaciones familiares y personales
- Administrar mejor el tiempo y los recursos que Dios nos ha confiado
- Servir con excelencia donde Dios nos ha colocado
- Vivir con integridad, aun cuando nadie nos ve
Dios no bendice el desorden, bendice la obediencia consciente.
2026: el año de la decisión
Este nuevo año será diferente para quienes decidan actuar. No basta con desear un cambio; es necesario comprometerse con él.
La diferencia no la hace la suerte, sino la determinación.
No la hace el talento, sino la disciplina acompañada de fe.
“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas”
Eclesiastés 9:10
Oración para iniciar el 2026
Señor, iniciamos este nuevo año con un corazón dispuesto y una visión clara.
Quita toda confusión, rompe todo estancamiento y danos sabiduría para establecer objetivos conforme a tu voluntad.
Declaramos que este 2026 caminamos con propósito, orden y fe, confiando en que Tú guías cada uno de nuestros pasos.
Amén.